Kremer de Seda

Carlos Pecker Pérez de Lama

La Importancia de Llamarse Oscar Wilde

La Importancia de Llamarse Oscar Wilde

Qué maravilla de película.

No puedes de jar de ver este biopic que rezuma poesía en sus imágenes, y sobre todo, en sus magistrales diálogos, con un Oscar Wilde brillantemente decadente, corrompido por una sociedad homófoba que le había destrozado el alma y el corazón, pero manteniendo la pasión y el amor por encima de las estrellas.

El director, escritor y actor Rupert Everett, declarado homosexual que llegó a prostituirse para poder pagarse los estudios, ha comprendido como nadie a un Wilde desesperado en la última etapa de su vida y ha sabido plasmar en la pantalla una serie de sentimientos y una profundidad en el contenido que no deja de impresionarme.

El descalabro interior que sufre Wilde, donde duda si volver con su mujer y sus hijos o con su amante `Bosie´, muestra a un escritor destruido, que odia su pasado pero no se puede desprender de él. Es el judas de sí mismo.

Genial Everett como director y como actor, llegando a una categoría superior y mostrando lo que nadie suele ver, con una sensibilidad apoteósica.

4½ ★★★★½

 

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Carlos Pecker

Realizador, Periodista, Camarógrafo, Técnico de sonido, Iluminador, Editor, Profesor universitario y Escritor.

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