No más Mentiras

Antonio García Fuentes

¿POR QUÉ?

¿Por qué?

Aunque no hace mucho, escribiera mis más profundas reflexiones, que publiqué tras leerlas y meditarlas bastante, a continuación, y que pueden leerlas en mi Web, en portada de “Trabajos literarios”, bajo el título de “Reflexiones de un nada”; pero ahora mientras “veraneo; y los días se me hacen tan largos, así como parte de sus noches”; para paliar ello, me he traído lecturas “antiguas”; y en uno de esos libros, leo cosas que les cuento; que en realidad no son nada nuevas, puesto que… “el por qué”, en forma de pregunta, ligera, profunda, dolorosa o del tipo que sea; todos, absolutamente todos, nos la hacemos muchas veces a lo largo de la vida; y muchos casi a diario, nos las planteamos; puesto que, “si la vida es un misterio, la vida del ser humano lo es mucho más”; y esas preguntas llegan a ser de la categoría que aquel jesuita, pronunciara harto ya de leer, meditar y tratar de comprender a su Dios (“o el Dios de todos”) su religión; y todo lo que imaginara, que sólo él supo y luego se llevó a la sepultura… ¿A quién beneficia tanto dolor?… Lo pronunció y seguro que después lo escribió, el padre “Cué” (Ramón Cué Romano – nacido en México y muerto en España); así como escribiera bastantes obras que dejara a su muerte, en España, ya en el 2001.
Pero como reflejara otro intelectual profundamente creyente en Dios, en una de sus largas conferencias… “¿POR QUÉ?… Se trata de la inquietud natural de todos, de todos los hombres y de todas las mujeres, puesto que todos nos preguntamos: ¿por qué me pasa tal cosa?, ¿por qué no me pasa tal otra?, ¿por qué soy un día de una manera y otro día de otra?, ¿por qué hay hombres que nacen sanos y otros nacen enfermos?, ¿por qué unos nacen ricos y otros pobres?, ¿por qué unos son hermosos y otros son tan horriblemente feos?, ¿por qué mueren los buenos y los malos quedan?”. (De la conferencia: “Qué opciones tiene el hombre en la vida”, de J. A. Livraga).
El autor se extiende en muchas más preguntas, que no tienen respuesta, ya que se llega siempre, cuando se profundiza mucho en el pensamiento, a lo que llegara Sócrates con su lapidaria frase o reflexión, de… “Sólo sé que no sé nada”. Y en ese “nada” nos encontramos, “todo hijo de vecino”; y en esa transitura, yo escribí mi sentir y pensar, presentándome a mí mismo como “el nada que soy”; y que igualmente, somos todos los nacidos y paridos por mujer; lleven estos corona más o menos valiosa u ostentosa, o sean de la clase más baja que exista en este planeta, donde la igualdad, sólo existe en el nacer y en el morir, pero ni aún en ellos somos iguales, puesto que cada cual lo hacemos de una forma; o sea, y como afirma el referido pensador; que todo es individual, hasta tal punto y como yo mismo he referido más de una vez… “ni en el inmenso mar, hay dos gotas de agua iguales”; y sin embargo estas, unidas y movidas por las fuerzas naturales que siempre nos vencen; son la mayor o de las mayores fuerzas naturales de este planeta, pese a ello mismo, puesto que reitero… “son simples y diminutas gotas de agua pero que al unirse, son capaces de destruir lo que destruyen y que todos hemos visto en muchos documentales”; tristemente otros muchos, es que las padecieron en persona.
Pero volviendo a los “por qués”; ¿no hay respuesta para ese tipo de por qués? Sí; las religiones las suelen dar, las filosofías profundas también; pero como suelen decir los más “simples”… “nadie ha venido después de morir a contarnos lo que hay allí”. Existe también las teorías de la reencarnación, la denominada Ley del “Karma”, que es oriental, si bien aquí se entiende como “Ley de Causa-efecto”; y en ella se basa la mejor definición de la reencarnación, que se encuentra en, el “Libro de los espíritus”; de “Allan Kardec”; y el que escrito en el siglo diecinueve, se sigue leyendo y difundiendo por el mundo; por cuanto de certezas afirma; pero al final, la mayoría opina u opinamos como “Santo Tomás”; “ver para creer”; por cuanto aquello tan viejo del, o de los “dogmas”; poco convencieron a pesar de la mucha sangre que por ellos fue derramada y se sigue derramando; por tanto en este mundo sólo nos queda… “la paciencia y la esperanza de que no somos un juguete que creara la Creación para simplemente vernos sufrir”; por tanto sólo nos queda el conformismo con lo que la vida nos da, o podemos conseguirle a la misma, procurando no hacer daño a nada y a nadie… “cosa dificilísima de lograr”. Pero para mí ya es una muy buena filosofía.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (Aquí más)

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Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

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