El portavoz de la Policía dinamita el operativo de Sánchez contra el coronavirus en 15 segundos gloriosos

José Ángel González se va de la lengua al reconocer que se pidió hace dos meses, en enero de 2020, la compra de guantes y mascarillas

El portavoz de la Policía dinamita la gran mentira de Sánchez sobre el coronavirus en 15 segundos gloriosos

Torpedo en toda la línea de flotación a la estrategia del Gobierno respecto de la fecha que ha querido vender con el inicio de la pandemia

No se puede ser o más patán o haber pecado de sinceridad extrema. Pero cualquiera de los dos escenarios resultan mortales para el Gobierno de España.

En plena polémica por la falta de medios para luchar contra la pandemia del coronavirus, con denuncias ya acreditadas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, al portavoz de la Policía Nacional se le escapó una verdad dentro de todo el cúmulo de falsedades y medias tintas a las que ya va acostumbrando al personal la gente de Pedro Sánchez.

En la clásica rueda de prensa de todos los mediodías en La Moncloa para dar el parte sobre el coronavirus, al director adjunto operativo de la Policía, José Ángel González, le cuestionaron sobre esas quejas de los efectivos de seguridad sobre la falta de cuestiones básicas como mascarillas.

Estaba el redactor formulando la cuestión cuando el propio portavoz de la Policía se adelantaba a contestar lo que nunca nadie hubiese imaginado, entre ellos el propio responsable de Comunicación de La Moncloa, Miguel Ángel Oliver, al que el rostro de la cara se le fue demudando durante 15 gloriosos segundos:

Hace ya dos meses que el director general de la Policía nos encargó a la Subdirección de logística que empezásemos a mover la adquisición de mascarillas y guantes.

Obviamente, y no hace falta ser un Pitágoras ni un genio de las matemáticas, si el portavoz policial habla de dos meses atrás cuando ya se empieza a mover el tema de la adquisición de esas partidas de mascarillas y guantes para los agentes, está claro que nos vamos a finales de enero de 2020.

Esa fecha concuerda perfectamente con las advertencias ya lanzadas por la Organización Mundial de la Salud o por lo que se avisó en esa reunión técnica en el Ministerio de Sanidad el pasado 30 de enero de 2020 cuando se exigió a las autoridades españolas poner todos los medios al alcance para luchar contra el coronavirus.

EL MENSAJE DEL GOBIERNO, POR LOS SUELOS

El lapsus de José Ángel González supone, además, todo un descrédito para el Gobierno de Pedro Sánchez que siempre ha tratado de desvincular las manifestaciones del 8-M con el desbocamiento de la pandemia del coronavirus en España.

El Gobierno no fue capaz de dar la orden de cerrar todos los actos multitudinarios para ese domingo 8-M anticipándose a la expansión descomunal de la pandemia especialmente en la ciudad de Madrid, pero además tuvo la tremenda desfachatez de fijar el inicio de la pandemia en la capital al finalizar esa dichosa jornada; ya en 9 de marzo de 2020.

Así lo corrobora una petición formal del Gobierno en forma de solicitud de las Fuerzas Armadas a la OTAN, en concreto al Centro de Coordinación de Respuestas de Desastres, con una lista de necesidades que además revelan cantidades ingentes y que solo advierten el desbordamiento del Ejecutivo español.

Tarde, mal y a donde no corresponde. En el documento España reclamaba once tipos de materiales y en cantidades descomunales: desde 150.000 trajes de protección médica hasta 1.500.000 máscaras de quirófano o 500.000 test rápidos de Covid-19.

La lista de la compra era gigantesca, pero es que además este mecanismo parece poco probable que le funcione a España, dado que se trata de una situación de emergencia mundial y parece más que tangible que el reto de países de la Alianza Atlántica o ya están o van a pasar por la misma emergencia. Un show deleznable desde el Gobierno.

EL ‘INFORME SIMÓN’

Pero es que para mayor ‘gloria’ del Ejecutivo de Sánchez, aparece en estos días un informe de Sanidad publicado a día 6 de marzo de 2020, que les deja por el suelo.

Está elaborado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que ese 6-M, en el que la epidemia ya se colaba de manera silenciosa por toda España y sobre todo por Madrid, alertaba de los riesgos del letal coronavirus.

El informe está firmado por 12 especialistas entre los que se encuentra Fernando Simón, que a ver cómo sale ahora de esta, por ser el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias pero a la vez la cara más visible del Gobierno en esta crisis. Detrás de Simón se colocan todos los políticos, y sobre la conciencia y figura pública de Simón recaerá la respuesta ambigua y deleznable que dio sobre ir o no ir a la manifestación del 8-M.

Pero es que la capacidad de desoír lo que no le interesa de Pedro Sánchez va más allá. Publicamos hace semanas en Periodista Digital que el Gobierno había recibido antes de la fecha fatídica del 8-M una advertencia de la Unión Europea, a través de su Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades, en forma de informe publicado a 2 de marzo de 2020, avisando de que era recomendable anular las concentraciones masivas por el riesgo del coronavirus.

Pues bien, ya sabemos cuál fue el resultado final: caso omiso a la Unión Europea y a los especialistas del Centro dependiente del ministerio de Sanidad: el coronavirus campa a sus anchas destrozando España y a sus ciudadanos.

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