Artículo de opinión

William Cárdenas: Delcy Rodríguez sí violó el territorio europeo

William Cárdenas: Delcy Rodríguez sí violó el territorio europeo
Delcy Rodríguez PD

Para quienes trabajamos temas de Derecho Internacional, no hay duda alguna, la Vicepresidenta del régimen criminal y usurpador venezolano, Delcy Rodríguez, que aterrizó en el Aeropuerto de Barajas el pasado 20 de enero en horas de la madrugada y se reunió con el Ministro de Fomento José Luis Ábalos, sí violó el territorio Europeo, y en consecuencia las sanciones impuestas por el Consejo de Europa.

En un sentido riguroso, el territorio de un Estado lo componen, su mar territorial y su espacio aéreo, además del propio espacio geográfico que ocupa. Y los Estados que componen la Unión Europea son los que han establecido las sanciones contenidas en la Decisión 2017/2074 del Consejo Europeo, de 13 de noviembre de 2017, para ser aplicadas en el territorio de los estados miembros de la UE.

Delcy Rodríguez violó el espacio aéreo español, pero además de ello hizo escala en el Aeropuerto Internacional de Barajas, vulnerando expresamente el numeral 1 del Artículo 6 de dicha Decisión, que reza textualmente:

“Artículo 6

1. Los Estados miembros adoptarán  las medidas necesarias para impedir que entren por su territorio o transiten por el:

Las personas físicas responsables de violaciones o abusos graves de los derechos humanos o de la represión de la sociedad civil y la oposición democrática en Venezuela;”

Ante la contundencia y rotundidad de la disposición no cabe ningún argumento que justifique la presencia de la Sra. Rodríguez en Barajas, y lo que procedía era ordenar su detención, para dar cabal cumplimiento a lo dispuesto por el Consejo Europeo. 

Nada justificaba esta conducta, porque España, para permitir la entrada de Rodríguez, tampoco hizo uso de las exenciones contempladas en ese mismo Artículo 6, que están reguladas por los puntos 6, 7 y 8 de dicho Artículo, y establecen una obligada notificación por escrito al Consejo, con la concesión de dos (2) días hábiles siguientes a la notificación, para que “uno o varios miembros del Consejo, presenten por escrito objeciones a la propuesta”, para que posteriormente el Consejo decida si autoriza la exención.

Obviamente nada de esto ocurrió, la Sra. Rodríguez arribó en una aeronave de bandera turca, alquilada, propiedad de la empresa “Sky Valet”, el gobierno español tuvo previo conocimiento de su llegada, y hasta le facilitó el traslado a la T-4, donde cambió de avión para continuar su trayecto.

Más allá de lo dicho y redicho por el Ministro Ábalos, lo cierto es que la Sra. Rodríguez violó el espacio aéreo español y consecuentemente, el territorio europeo, y además hizo una escala de tránsito de 14 horas en su viaje hacia Estambul, Turquía; y el gobierno español, obligado a aplicar las sanciones establecidas, hizo todo lo contrario a lo ordenado, permitiendo la pernocta de la “viceministra” de un gobierno criminal y usurpador y, además, facilitando un encuentro de una hora entre ella y un alto cargo del gobierno, en un salón de la zona Vip de dicho Aeropuerto.

Lo cierto es que fueron fuentes policiales las que develaron que efectivamente, la sancionada había estado en Barajas el lunes 20 y que el encuentro con Ábalos se había producido. Habría que preguntar a Portugal, si tuvo conocimiento de dicho vuelo, porque parece inevitable que también se haya sobrevolado impunemente su espacio aéreo. Al regreso de Turquía, la mencionada pasajera si tuvo la precaución de no sobrevolar el espacio aéreo español, como se ha informado públicamente.

Esa conducta del gobierno español, unida a los hechos recientes ocurridos en la Embajada de México en Bolivia, cuando funcionarios españoles encapuchados pretendieron ingresar en dicha embajada con no se sabe qué finalidad, violentando la soberanía boliviana; y que ahora se escenifica en un irrespeto a las Decisiones de la Unión Europea, nos alarman y hacen pensar que la Política Exterior del Estado español está influenciada por personas con un sesgo socio/comunista, que subestiman el manejo de las relaciones internacionales de un país como España.

En efecto, casi simultáneamente con el “Incidente Ábalos”, tuvimos conocimiento que el Presidente del Gobierno, Sr. Pedro Sánchez manifestaba su renuencia a recibir al Presidente Interino de Venezuela, Sr. Juan Guaidó, de visita en Europa. Ya no se trata de que Pedro Sánchez debía actuar con igual o parecido proceder que sus colegas del Reino Unido o Francia, simplemente se trataba de que fuera consecuente con el reconocimiento que hizo en febrero de 2019, de Juan Guaidó como Presidente Encargado de Venezuela.

Lo incongruente e inexplicable es que ambas cosas ocurrían casi simultáneamente, y dejaban claro que  la influencia, tanto de José Luis Rodríguez Zapatero, como de Pablo Iglesias, son determinantes en su relación con Venezuela. Prefirió ponerse del lado de los narcos, que han violado los derechos humanos, llegando incluso a violentar disposiciones europeas, al permitir el encuentro de su Ministro con la sancionada.

Si esto de por sí ya es lamentable, lo más grave es que con esta conducta España se aparta de lo que ha significado hasta ahora para la Unión Europea respecto de Iberoamérica, como guía y orientación de las políticas que deben asumirse  en relación a los hechos y conflictos que se viven en esa región. Mientras Sánchez desairaba a Guaidó, Francia, el Reino Unido, Alemania, Bélgica y las propias instituciones de la UE, lo recibían cortés y amablemente.

Mal camino llevamos, pues las afinidades ideológicas castro chavistas están llevando a España a perder, de manera acelerada, espacios de influencia, no sólo en la región latinoamericana, sino en la propia geopolítica europea.

William Cárdenas Rubio-Vargas

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